{"id":13580,"date":"2022-10-30T22:49:25","date_gmt":"2022-10-31T02:49:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.notaoficial.com\/s\/?p=13580"},"modified":"2022-10-30T22:49:25","modified_gmt":"2022-10-31T02:49:25","slug":"los-videojuegos-pueden-estar-asociados-a-un-mejor-rendimiento-cognitivo-en-los-ninos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.notaoficial.com\/s\/2022\/10\/30\/los-videojuegos-pueden-estar-asociados-a-un-mejor-rendimiento-cognitivo-en-los-ninos\/","title":{"rendered":"Los videojuegos pueden estar asociados a un mejor rendimiento cognitivo en los ni\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p>Un estudio realizado con alrededor de 2.000 ni\u00f1os descubri\u00f3 que los que declararon haber jugado a los videojuegos durante tres horas diarias o m\u00e1s obtuvieron mejores resultados en las pruebas de habilidades cognitivas relacionadas con el control de los impulsos y la memoria funcional en comparaci\u00f3n con los ni\u00f1os que nunca hab\u00edan jugado a los videojuegos. Este estudio, publicado hoy en <em>JAMA Network Open<\/em>, analiz\u00f3 los datos del <a class=\"ext\" href=\"https:\/\/abcdstudy.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-extlink=\"\">estudio en curso de desarrollo cognitivo y cerebral del adolescente (ABCD, por su sigla en ingl\u00e9s)<\/a><\/p>\n<p>, que cuenta con el apoyo del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA, por su sigla en ingl\u00e9s) y otras entidades de los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por su sigla en ingl\u00e9s).<\/p>\n<p>\u00abEste estudio contribuye a nuestra mayor comprensi\u00f3n de las asociaciones entre la participaci\u00f3n de los videojuegos y el desarrollo del cerebro\u00bb, dijo la directora del NIDA, la doctora Nora Volkow. \u00abVarios estudios han relacionado los videojuegos con problemas de comportamiento y de salud mental. Este estudio sugiere que tambi\u00e9n puede haber beneficios cognitivos asociados a este pasatiempo popular, lo que merece una mayor investigaci\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p>Aunque varios estudios han investigado la conexi\u00f3n entre los videojuegos y el comportamiento cognitivo, los mecanismos neurobiol\u00f3gicos que subyacen a las asociaciones no son bien conocidos. S\u00f3lo unos cuantos estudios de neuroimagen han abordado este tema, por lo que el tama\u00f1o de las muestras de esos estudios es bajo, con menos de 80 participantes.<\/p>\n<p>Para abordar esta brecha en la investigaci\u00f3n, los investigadores de la Universidad de Vermont, en Burlington, analizaron los datos obtenidos cuando los ni\u00f1os entraron en el Estudio ABCD a los 9 y 10 a\u00f1os de edad. El equipo de investigaci\u00f3n analiz\u00f3 datos de encuestas, datos cognitivos y datos de im\u00e1genes cerebrales de casi 2.000 participantes de la cohorte m\u00e1s grande del estudio. Separaron a estos ni\u00f1os en dos grupos, los que declararon no jugar a ning\u00fan videojuego y los que declararon jugar a los videojuegos durante tres horas al d\u00eda o m\u00e1s. Este l\u00edmite se seleccion\u00f3 porque supera las recomendaciones de la <a class=\"ext\" href=\"https:\/\/www.aap.org\/en\/patient-care\/media-and-children\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-extlink=\"\">Academia Americana de Pediatr\u00eda<\/a><\/p>\n<p>sobre el tiempo de pantalla, que recomienda limitar el tiempo de videojuegos a una o dos horas al d\u00eda para los ni\u00f1os mayores. Para cada grupo, los investigadores evaluaron el rendimiento de los ni\u00f1os en dos tareas que reflejaban su capacidad para controlar el comportamiento impulsivo y para memorizar informaci\u00f3n, as\u00ed como la actividad cerebral de los ni\u00f1os mientras realizaban las tareas.<\/p>\n<p>Los investigadores descubrieron que los ni\u00f1os que declararon haber jugado a los videojuegos durante tres o m\u00e1s horas al d\u00eda eran m\u00e1s r\u00e1pidos y precisos en ambas tareas cognitivas en comparaci\u00f3n con los que nunca hab\u00edan jugado. Tambi\u00e9n observaron que las diferencias en la funci\u00f3n cognitiva observadas entre los dos grupos estaban acompa\u00f1adas con diferencias en la actividad cerebral. Los an\u00e1lisis de im\u00e1genes cerebrales por resonancia magn\u00e9tica funcional descubrieron que los ni\u00f1os que jugaban a los videojuegos durante tres o m\u00e1s horas al d\u00eda mostraban una mayor actividad cerebral en las regiones del cerebro asociadas a la atenci\u00f3n y la memoria en comparaci\u00f3n con los que nunca hab\u00edan jugado. Al mismo tiempo, los ni\u00f1os que jugaban al menos tres horas de videojuegos al d\u00eda mostraban una mayor actividad cerebral en las regiones cerebrales frontales que se asocian a tareas m\u00e1s exigentes desde el punto de vista cognitivo y una menor actividad cerebral en las regiones cerebrales relacionadas con la visi\u00f3n.<\/p>\n<p>Los investigadores piensan que estos comportamientos pueden ser el resultado de la pr\u00e1ctica de tareas relacionadas con el control de los impulsos y la memoria mientras juegan a los videojuegos, las cuales pueden ser exigentes desde el punto de vista cognitivo, y que estos cambios pueden llevar a un mejor rendimiento en las tareas relacionadas. Adem\u00e1s, es posible que la baja actividad relativa en las \u00e1reas visuales entre los ni\u00f1os que declararon jugar a los videojuegos refleje que esta \u00e1rea del cerebro puede volverse m\u00e1s eficiente en el procesamiento visual como resultado de la pr\u00e1ctica repetida a trav\u00e9s de los videojuegos.<\/p>\n<p>Aunque estudios anteriores han informado de asociaciones entre los videojuegos y el aumento de la depresi\u00f3n, la violencia y el comportamiento agresivo, este estudio no encontr\u00f3 que esa relacion. Aunque los ni\u00f1os que declararon haber jugado a los videojuegos durante tres o m\u00e1s horas al d\u00eda sol\u00edan informar de mayores problemas de salud mental y de comportamiento en comparaci\u00f3n con los ni\u00f1os que no jugaban a los videojuegos, los investigadores descubrieron que esta asociaci\u00f3n no era estad\u00edsticamente significativa, lo que significa que los autores no pod\u00edan descartar si esta tendencia reflejaba una asociaci\u00f3n o casualidad verdadera. Destacan que esta ser\u00e1 una medida importante para continuar el seguimiento y la comprensi\u00f3n a medida que los ni\u00f1os maduren.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, los investigadores destacan que este estudio transversal no permite realizar an\u00e1lisis de causa y efecto, y que podr\u00eda ser que los ni\u00f1os que son buenos en este tipo de tareas cognitivas hayan elegido jugar a los videojuegos. Los autores tambi\u00e9n destacan que sus hallazgos no significan que los ni\u00f1os deban pasar un tiempo ilimitado en sus computadoras, tel\u00e9fonos m\u00f3viles o televisores, y es probable que los resultados dependan en gran parte de las actividades espec\u00edficas que practiquen los ni\u00f1os. Por ejemplo, plantean la hip\u00f3tesis de que el g\u00e9nero espec\u00edfico de los videojuegos, como los de acci\u00f3n y aventura, los de resoluci\u00f3n de rompecabezas, los de deportes o los de disparos, puede tener efectos diferentes para el desarrollo neurocognitivo, y este nivel de especificidad sobre el tipo de videojuego jugado no fue evaluado por el estudio.<\/p>\n<p>\u00abAunque no podemos decir si jugar a los videojuegos con regularidad caus\u00f3 un rendimiento neurocognitivo superior, es un hallazgo prometedor, y uno que debemos seguir investigando en estos ni\u00f1os a medida que pasan a la adolescencia y a la juventud\u00bb, dijo el doctor Bader Chaarani, profesor asistente de psiquiatr\u00eda en la Universidad de Vermont y autor principal del estudio. \u00abHoy en d\u00eda, muchos padres est\u00e1n preocupados por los efectos de los videojuegos en la salud y el desarrollo de sus hijos, y a medida que estos juegos siguen creciendo entre los j\u00f3venes, es crucial que comprendamos mejor los efectos tanto positivos como negativos que pueden tener estos juegos.\u00bb<\/p>\n<p>A trav\u00e9s del Estudio ABCD, los investigadores podr\u00e1n realizar an\u00e1lisis similares para los mismos ni\u00f1os a lo largo del tiempo hasta el comienzo de la edad adulta, para ver si los cambios en el comportamiento de los videojuegos est\u00e1n relacionados con los cambios en las habilidades cognitivas, la actividad cerebral, el comportamiento y la salud mental. El dise\u00f1o del estudio a largo plazo y el amplio conjunto de datos tambi\u00e9n les permitir\u00e1 tener m\u00e1s en cuenta otros factores relacionados con las familias y el ambiente de los ni\u00f1os que pueden influir en su desarrollo cognitivo y conductual, como el ejercicio, la calidad del sue\u00f1o y otras influencias.<\/p>\n<p>El Estudio ABCD, el mayor de su clase en los Estados Unidos, realiza un seguimiento de casi 12.000 j\u00f3venes a medida que se convierten en adultos j\u00f3venes. Los investigadores miden con regularidad la estructura y la actividad cerebral de los participantes mediante im\u00e1genes por resonancia magn\u00e9tica (IRM) y recogen informaci\u00f3n psicol\u00f3gica, ambiental y cognitiva, as\u00ed como muestras biol\u00f3gicas. El objetivo del estudio es comprender los factores que influyen en el desarrollo cerebral, cognitivo y socio-emocional, para informar sobre el desarrollo de intervenciones que puedan mejorar la trayectoria de vida de los j\u00f3venes.<\/p>\n<p><em>El estudio sobre el desarrollo cognitivo y cerebral del adolescente y el estudio ABCD son marcas de servicio y marcas comerciales registradas, respectivamente, del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un estudio realizado con alrededor de 2.000 ni\u00f1os descubri\u00f3 que los que declararon haber jugado a los videojuegos durante tres horas diarias o m\u00e1s obtuvieron mejores resultados en las pruebas de habilidades cognitivas relacionadas con el control de los impulsos y la memoria funcional en comparaci\u00f3n con los ni\u00f1os que nunca hab\u00edan jugado a los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":13581,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[146],"tags":[9600],"wppr_data":{"cwp_meta_box_check":"No"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.notaoficial.com\/s\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13580"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.notaoficial.com\/s\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.notaoficial.com\/s\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notaoficial.com\/s\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notaoficial.com\/s\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13580"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.notaoficial.com\/s\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13580\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13582,"href":"https:\/\/www.notaoficial.com\/s\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13580\/revisions\/13582"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notaoficial.com\/s\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13581"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.notaoficial.com\/s\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13580"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notaoficial.com\/s\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13580"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.notaoficial.com\/s\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13580"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}