Por Eduardo Travieso Itriago
ScottishPower Energy Networks, filial de distribución eléctrica del Grupo Iberdrola en el Reino Unido, respaldó un proyecto ambiental destinado a la restauración de turberas degradadas en la finca Queensberry Estate, ubicada en la región de Dumfries and Galloway. La intervención abarca una superficie de 46 hectáreas —extensión equivalente a más de 60 campos de fútbol— orientada a fortalecer la resiliencia climática del territorio.
Mecánica de intervención y objetivos hídricos
El plan de restauración ejecuta trabajos técnicos para modificar la dinámica hídrica del terreno:
- Rehumedecimiento del suelo: Se rehumedece la turba para devolverle su capacidad natural de absorción y retención de agua, actuando como un regulador hídrico en las zonas altas.
- Mitigación de inundaciones: Al ralentizar el escurrimiento del agua hacia valles y arroyos adyacentes, se reducen las crecidas repentinas y se estabiliza el cauce de los ríos locales, disminuyendo el riesgo de inundación para las comunidades e infraestructuras de la zona.
- Mejora de la cuenca del río Nith: La intervención contribuye a elevar la calidad del agua en la cuenca del río Nith, favoreciendo los ecosistemas fluviales y la fauna autóctona.
Integración ambiental e inversión en redes
La actuación es gestionada en colaboración con especialistas del Crichton Carbon Centre e integra la estrategia ambiental de la distribuidora:
- Plan de Acción por la Naturaleza: La iniciativa se enmarca dentro del plan de ScottishPower Energy Networks para vincular las inversiones en infraestructura eléctrica con la protección y recuperación de hábitats naturales.
- Recuperación de biodiversidad: Además de la gestión del agua, el proyecto fomenta la regeneración de la vegetación nativa y el retorno de especies de montaña típicas del sur de Escocia.
Por Eduardo Travieso Itriago






