La alimentación va más allá de la salud física. Según las conclusiones del XI Observatorio Nestlé de Hábitos Nutricionales y Estilo de Vida de las Familias, elaborado en colaboración con la firma de investigación YouGov, 9 de cada 10 españoles consideran que lo que comen influye en su estado de ánimo. Asimismo, el 73 % de la población de entre 18 y 65 años (prácticamente 3 de cada 4) afirma notarse emocionalmente mejor cuando mantiene una dieta sana y equilibrada.
El triángulo del bienestar y las diferencias generacionales
El estudio identifica los principales pilares que perciben los ciudadanos para mantener el equilibrio físico y emocional:
- Factores clave del bienestar: Un descanso de calidad encabeza la lista con el 31 %, seguido por las relaciones sociales y familiares positivas (27 %) y la alimentación saludable, consolidada como el tercer pilar fundamental.
- Prioridades según la edad: En el segmento de jóvenes de entre 18 y 30 años, la actividad física gana protagonismo y asciende al tercer lugar, superando a la nutrición.
- Efectos en la energía diaria: Laura González, responsable de Nutrición de Nestlé España, destaca que el 60 % de los encuestados reporta mayor vitalidad, un estado de ánimo positivo y una disposición superior para la actividad física al comer adecuadamente.
La nutrición como aliada durante la perimenopausia y la menopausia
El informe dedica un apartado específico a la salud de la mujer, encuestando a un grupo representativo de mujeres de 35 a 55 años sobre los cambios hormonales y de estilo de vida:
- Incidencia de síntomas: El 44 % de las mujeres en este rango de edad manifiesta experimentar síntomas de perimenopausia o menopausia, una realidad que alcanza al 20 % (1 de cada 5) en el tramo de 35 a 45 años.
- Percepción sobre la dieta: El 88 % sostiene que una correcta alimentación ayuda a mitigar los síntomas asociados a esta etapa biológica.
- Nuevos hábitos adoptados: El 50 % de las mujeres afectadas ha integrado suplementos nutricionales (como magnesio y vitaminas), el 30 % ha comenzado a priorizar los ejercicios de fuerza para preservar la masa muscular y cerca del 20 % ha restringido al máximo la ingesta de grasas.






