Por Eduardo Travieso Itriago
Mastercard ha formalizado su participación en la habilitación de pagos sin contacto (Contactless) para el Metro de Santiago y el Tren Nos. Esta iniciativa representa un hito en la digitalización de los servicios públicos en Chile, permitiendo que los usuarios accedan al sistema de transporte utilizando directamente sus tarjetas de crédito, débito o dispositivos móviles (billeteras digitales), eliminando la necesidad exclusiva de la tarjeta física de transporte.
Pilares de la Implementación Tecnológica
La estrategia se sustenta en tres ejes técnicos y operativos:
- Tecnología EMV Contactless: Implementación de estándares globales de seguridad que garantizan transacciones rápidas y protegidas directamente en los validadores de acceso.
- Interoperabilidad: El sistema permite que tanto turistas como residentes utilicen sus credenciales bancarias habituales, simplificando la experiencia de viaje y reduciendo las filas en puntos de recarga.
- Eficiencia Operativa: La reducción del manejo de efectivo y de tarjetas específicas del sistema optimiza los costos de administración para los operadores de transporte.
Impacto en el Ecosistema Financiero y Social
Para Mastercard, esta integración genera beneficios estratégicos inmediatos:
- Inclusión Financiera: Fomenta el uso cotidiano de instrumentos financieros digitales, desplazando el uso del efectivo en microtransacciones de alta frecuencia.
- Experiencia del Usuario (UX): Proporciona una movilidad sin fricciones, adaptándose a los hábitos de consumo de los nativos digitales y mejorando la fluidez en las estaciones de alto flujo.
- Seguridad y Transparencia: Al utilizar la infraestructura de pagos de Mastercard, cada transacción cuenta con el respaldo de detección de fraude de la compañía, brindando tranquilidad al pasajero.
Conclusión: Hacia una Ciudad Inteligente
La incorporación de Mastercard al Metro de Santiago y Tren Nos posiciona a la capital chilena a la vanguardia de las Smart Cities en Latinoamérica. Al unificar el pago del transporte con el ecosistema financiero global, se construye una infraestructura más resiliente y cómoda para el ciudadano, demostrando que la tecnología de pagos es el motor invisible que impulsa la productividad y la calidad de vida urbana en 2026.
Por Eduardo Travieso Itriago






