Philips ha sido incluida, por decimotercer año consecutivo, en la lista de las 100 empresas más innovadoras del mundo (Top 100 Global Innovators™), elaborada por Clarivate. Este hito subraya la capacidad de la compañía para transformar ideas en soluciones comerciales escalables con un alto impacto en la sociedad. La estrategia actual de Philips prioriza la propiedad intelectual en áreas críticas como la informática clínica, el diagnóstico de precisión y el monitoreo remoto de pacientes.
Pilares del Modelo de Innovación de Philips
El reconocimiento se sustenta en tres factores operativos fundamentales:
- Focalización en Salud Digital: Transición exitosa de un conglomerado diversificado a una empresa de tecnología de la salud impulsada por el software y la inteligencia artificial.
- Calidad de la Propiedad Intelectual: Philips no solo destaca por el volumen de patentes, sino por la influencia y el éxito de sus invenciones, que sirven de base para nuevos estándares industriales.
- Ecosistema de I+D Colaborativo: Inversión sostenida en centros de investigación globales que integran el feedback de profesionales sanitarios para resolver desafíos clínicos reales.
Impacto en el Sector HealthTech
Para Philips, este reconocimiento genera ventajas competitivas críticas:
- Confianza Institucional: Refuerza su posición ante hospitales y sistemas de salud públicos que buscan socios tecnológicos con solvencia probada en innovación a largo plazo.
- Sostenibilidad del Negocio: Una cartera de patentes sólida asegura flujos de ingresos recurrentes y protege sus cuotas de mercado frente a competidores emergentes.
- Atracción de Talento: La reputación como centro de innovación global permite a la compañía atraer a los mejores ingenieros y científicos de datos del sector tecnológico.
Innovación con Propósito Clínico
La permanencia de Philips en la élite de la innovación mundial confirma que su giro estratégico hacia la salud digital ha sido efectivo. Al combinar la excelencia técnica con una visión centrada en el paciente, la compañía no solo protege su valor de mercado, sino que lidera la definición de los estándares de salud para 2026 y las décadas venideras.





