Por Eduardo Travieso Itriago
La compañía farmacéutica Boehringer Ingelheim celebró en Madrid la segunda edición de la iniciativa «Salud en todas las políticas». El encuentro técnico reunió a cerca de treinta representantes de la Administración General del Estado, agencias regulatorias, consejerías autonómicas y la comunidad científica para abordar la integración del enfoque institucional One Health (Una Sola Salud). La jornada se centró en la necesidad de transicionar desde modelos de gestión de crisis reactivos hacia estrategias transversales que unifiquen la salud humana, animal y medioambiental en el diseño de las políticas públicas.
La mesa de trabajo contó con la participación de directivos de organismos públicos, entre ellos Emilio Luis García Muro y Luis José Romero González, del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA); María Jesús Rodríguez de Sancho, del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO); y especialistas de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Los ponentes evaluaron la urgencia de estas medidas basándose en indicadores de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los cuales señalan que el 60% de las enfermedades infecciosas humanas actuales poseen un origen animal y que el 75% de las patologías médicas emergentes son de naturaleza zoonótica.
Durante los paneles de discusión, coordinados junto a investigadores del Centro de Investigación en Sanidad Animal (CISA-INIA-CSIC) y la Universidad Complutense de Madrid, se enfatizó que las patologías animales no solo representan un riesgo de contagio directo hacia las personas, sino que comprometen la seguridad alimentaria, el empleo rural y la estabilidad financiera del sector agroalimentario. Elena Gratacós, directora de Animal Health de Boehringer Ingelheim España, y la viróloga veterinaria Elisa Pérez coincidieron en que el establecimiento de redes de vigilancia epidemiológica conjuntas y la homologación de marcos regulatorios sectoriales son los únicos mecanismos viables para contener amenazas biológicas antes de que se transformen en emergencias de salud pública global.
El foro concluyó con el compromiso de las instituciones participantes de optimizar la integración de datos analíticos intersectoriales, incrementar las inversiones en planes de vacunación preventiva y fomentar programas formativos que unifiquen los criterios de actuación entre los profesionales de la medicina humana y la veterinaria. Con este despliegue técnico, la firma organizadora reafirma su estrategia corporativa orientada a proveer soluciones de inmunización y tratamiento que refuercen la resiliencia estructural de los sistemas sanitarios y productivos frente al cambio climático y las dinámicas medioambientales contemporáneas.
Por Eduardo Travieso Itriago






