LALIGA y la Alcaldía de Medellín formalizaron una alianza estratégica mediante la cual el organismo español brindará asesoría técnica y operativa para la transformación y adecuación digital del Estadio Atanasio Girardot. El acuerdo busca adecuar la infraestructura deportiva bajo estándares de conectividad, seguridad y gestión de recintos de alto rendimiento.
Ámbitos de intervención e infraestructura
La consultoría ejecutada por el equipo de Infraestructuras de LALIGA abarca la optimización tecnológica integral de la sede deportiva:
- Sistemas de conectividad y seguridad: Implementación de soluciones operativas para la gestión de accesos, redes de transmisión y monitoreo.
- Soportes audiovisuales e iluminación: Modernización de los sistemas de producción televisiva, iluminación de campo, sonido envolvente y pantallas publicitarias e informativas.
- Carácter público de la instalación: El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, ratificó que el estadio mantendrá su titularidad 100% pública, adoptando esquemas de administración y eficiencia inspirados en la gestión privada.
Entidades locales involucradas y trabajo técnico
El desarrollo del proyecto integra a diversas instituciones operativas y urbanísticas de la capital antioqueña:
- Mesa interinstitucional: Colaboran la Empresa para la Seguridad y Soluciones Urbanas (ESU), la Empresa de Desarrollo Urbano (EDU), la Agencia APP, el Instituto de Deportes y Recreación (INDER) y la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI).
- Transferencia de conocimiento: Representantes de LALIGA, encabezados por Marc Tarradas (Director General para Sudamérica), mantuvieron jornadas de evaluación con las dependencias locales para adaptar las metodologías aplicadas en la reforma de recintos deportivos en España al entorno colombiano.
Con este convenio, LALIGA reafirma su estrategia de expansión internacional basada en la transferencia de conocimiento técnico y operativo a gobiernos locales y entidades deportivas de América Latina. La intervención en el Estadio Atanasio Girardot no solo busca elevar los estándares de seguridad, transmisión televisiva y experiencia para los asistentes, sino también establecer un precedente en la región sobre cómo la colaboración institucional puede impulsar la profesionalización de la infraestructura pública deportiva sin comprometer su carácter social e histórico.






