Inicio Institucional Empresas La salud materno-infantil, el gran desafío

La salud materno-infantil, el gran desafío

69
Flavio Pedro Antonio

Por Flavio Pedro Antonio

África es el más joven de los continentes, con una edad media cercana a los 23 años, en contraste con la española, de 42. Esta cifra se explica, entre otros motivos, por su alta tasa de natalidad: las mujeres africanas tienen de media 4,7 hijos, mientras que en Europa la cifra es de 1,6. Pero esta cifra va de la mano de las sobrecogedoras tasas de mortalidad materno-infantil. En el Día de África, Fundación Recover quiere reconocer los avances logrados en el continente, así como poner de relieve las necesidades y retos que aún quedan por afrontar, donde uno de los mayores desafíos sigue siendo mejorar el acceso de las mujeres embarazadas a los sistemas de salud, con el objetivo de reducir la mortalidad materno-infantil por cuestiones evitables.

Al nacer en zonas rurales de África subsahariana tienes tantas probabilidades de sobrevivir como de no hacerlo

África subsahariana tiene la mayor tasa de mortalidad en niños menores de 5 años a nivel mundial, con 76,5 muertes por cada 1000 nacimientos vivos. La neumonía, la diarrea y la malaria son las principales causas y representan alrededor del 40% de las muertes en esta franja de edad. Otro de los factores de riesgo más importantes para la mortalidad y el desarrollo infantil deteriorado se encuentra en el retraso en el crecimiento y la malnutrición: la falta de nutrientes cruciales para el desarrollo adecuado de los niños, ya sea a causa de desnutrición aguda o de malos hábitos alimentarios, pone en peligro su salud y crecimiento. En países como Camerún, Benín o Costa de Marfil, con los que Fundación Recover trabaja activamente, la tasa de menores de 5 años con retraso en el crecimiento por desnutrición aguda es del 31,7%, 34% y 29,6%, respectivamente, según datos de la OMS.

Del lado de la mortalidad materna, se estima que de todas las defunciones que se producen a nivel mundial, un 57% tienen lugar en el continente africano. Además, de las 830 madres que mueren cada día por causas que pueden prevenirse, 550 de ellas lo hacen en la región subsahariana. Entre las mujeres africanas embarazadas, las principales causas de muerte suelen ser las hemorragias (27%), la hipertensión y la preeclampsia (14%), así como otras enfermedades y patologías preexistentes (28%), en su mayor parte diabetes, diversas cardiopatías y VIH/SIDA. En la zona rural de Kanzenze (República Democrática del Congo), donde la Dra. Jeannette Boniche, becada por Fundación Recover, trabaja como directora médica del Hospital General de Referencia, las tasas de mortalidad infantil se sitúan en torno al 50%. “Sin lugar a dudas, el número de muertes perinatales es una de las mayores preocupaciones para nuestro Ministerio de Salud: un autobús con capacidad para 33 plazas lleno de mujeres embarazadas muere cada mes en la República Democrática del Congo”, afirma la Dra. Boniche. En ello influyen tanto la precariedad asistencial y las carencias de los centros de salud, especialmente en las zonas rurales, como el factor cultural, ya que, en África, “muchas mujeres siguen prefiriendo dar a luz en casa, donde no pueden ser atendidas por personal cualificado, ni los bebés pueden recibir los primeros cuidados necesarios”. Además, hay que tener en cuenta la falta de accesibilidad a los sistemas sanitarios. “Para algunos tener que ir al centro de salud supone recorrer grandes distancias y para otros un coste imposible de asumir”, explica la doctora.

Por Flavio Pedro Antonio

15 años trabajando por la salud materno-infantil en África subsahariana

Conscientes de que esta región del mundo soporta los mayores índices de mortalidad materna, infantil y neonatal, Fundación Recover lleva más de 15 años trabajando sobre el terreno en proyectos que permitan disminuir la mortalidad en mujeres y niños por causas evitables en otras zonas del planeta.

Algunos de estos proyectos se centran en la nutrición infantil, incorporando mejoras y cambios en los hábitos de alimentación e higiene de los niños y sus cuidadores. Es el caso de NUTRI-m, un proyecto que atiende a cerca de 1.000 niños y niñas de 6 a 59 meses con problemas de malnutrición crónica y aguda en Camerún. Otros proyectos se enfocan en la capacitación continua de los profesionales locales a través de cursos de formación online y presencial en ginecología, pediatría y obstetricia o ecografía ginecológica, así como con una comunidad online de “Experto en cuidados hospitalarios para niños de África”. Además, la organización apoya las áreas de maternidad en centros médicos, especialmente en zonas rurales, con la construcción y equipamiento de estas unidades especializadas, así como con la subvención de consultas prenatales.

“Dentro de todas las necesidades que existen en este ámbito, que son muchas, no se debe olvidar, además, la sensibilización de las mujeres sobre la importancia de realizar un correcto seguimiento del embarazo; de ser atendidas adecuadamente durante el parto; o del cuidado y atención a otras enfermedades frecuentes como la malaria o el VIH, que afectan a la salud de la madre y a la del bebé. Esto es algo que también trabajamos en prácticamente todos los centros con los que colaboramos, pues muchas de las causas de mortalidad infantil y materna podrían evitarse con pautas muy sencillas”, afirma Chus de la Fuente, directora de la Fundación.

Por Flavio Pedro Antonio

A través de estas acciones, Fundación Recover y sus socios colaboradores en salud materno-infantil -las empresas Banco Santander, Fresenius Kabi, Laboratorios Farmacéuticos Rovi, Fundación Roviralta, Fundación Juan Entrecanales de Azcárate, Fundación Sanitas o Quirónsalud, entre otros- se alinean con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) adoptados por la ONU, con miras a promover la salud y el bienestar de todos los niños, poner fin a todas las formas de malnutrición y reducir la tasa mundial de mortalidad materna antes de 2030. Un camino largo y difícil, en el que la cooperación internacional está llamada a desempeñar un papel decisivo.

La pobreza y la falta de recursos siguen impidiendo el acceso a la salud

Entre los principales factores socio-económicos que contribuyen a las altas tasas de mortalidad materna e infantil en África subsahariana se encuentran la escasez de personal especializado; los bajos niveles de asistencia profesional al parto; los sistemas de salud pública empobrecidos e ineficaces en materia de gestión y distribución de recursos; así como la escasez en la inversión en infraestructuras sanitarias. Todo ello, unido a la pobreza generalizada, el escaso acceso al agua potable y a los servicios básicos de saneamiento, la falta de educación en materia de salud reproductiva y planificación familiar, la malnutrición, los matrimonios precoces y otras formas de discriminación y violación de derechos de mujeres y niñas, tiene un impacto significativamente negativo para la salud. “En un contexto donde la sanidad es siempre de pago, donde se enfrenta el 24% de la carga de enfermedad mundial y solo se cuenta con el 1% de financiación mundial y el 3% de profesionales sanitarios, queda mucho camino por andar para que el lugar donde nacemos no determine la salud que vamos a tener”, afirma la directora de Fundación Recover.

Por Flavio Pedro Antonio

___________________________

Sobre Fundación Recover, Hospitales para África – 

En Fundación Recover trabajamos para hacer accesible una sanidad de calidad a todas las personas en los países de África en los que estamos presentes. Por esta razón, desde 2007 desarrollamos y apoyamos la gestión de hospitales sin ánimo de lucro en distintos países africanos para que ofrezcan una atención y asistencia sanitaria digna y acorde con las necesidades básicas de la población. La profesionalización del personal local es la base de un modelo de éxito que propone tolerancia 0 a la corrupción. Detrás de las cifras se encuentran los miles de rostros, con nombres y apellidos, que han podido acceder a una atención sanitaria de calidad, gracias a la dedicación del personal y a la colaboración de todos los que deciden aportar su ilusión y sus ganas a nuestros proyectos.