Inicio Mundo 55% de las primerizas optan por el parto naturalizado en el GMSP

55% de las primerizas optan por el parto naturalizado en el GMSP

47
Francisco D'Agostino
Medical team examining pregnant woman during delivery in operating room

Por Francisco D’Agostino

Promover el parto natural y la reducción de las cesáreas es uno de los objetivos planteados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), cuya campaña este año tiene el lema “El respeto por las necesidades de la madre y su bebé en cualquier situación”.

En el país son varias las iniciativas que se suman a este fin e impulsan el parto respetado como un acto beneficioso tanto para el niño como para la madre, ya que permite una recuperación mucho más rápida de ambos, y en el caso del recién nacido además ayuda a un mejor desarrollo psiconeuroemocional, de acuerdo con el doctor Carlos Luis Hernández Castillo, gineco-obstetra y perinatólogo del Grupo Médico Santa Paula (GMSP).

El especialista destaca los avances que ha conseguido el GMSP en esta materia: “55% de las pacientes primerizas optan por partos naturales o normales. Eso nos tiene muy entusiasmados, porque quisiéramos realizar las cesáreas solamente cuando sea estrictamente necesario”.

Una decisión con muchas ventajas

El perinatólogo detalla que están tratando de luchar contra todos los mitos del parto natural: “en cuanto al dolor, debemos decir que hay muchas pacientes que ni siquiera solicitan la anestesia y logran superar las molestias de manera natural, aun teniendo el apoyo del anestesiólogo para ayudar a aplacar un poco las dolencias de las contracciones y del trabajo de parto”.

“Siempre tratamos de evitar que la paciente tenga la idea de que el trabajo de parto va a ser demasiado largo o doloroso. Muchas veces logramos sorpresas, y cuando motivamos a la paciente a que espere el momento del inicio de sus contracciones de forma natural, muchas de ellas llegan ya con cinco centímetros de dilatación, lo que hace ese trabajo mucho más corto”, explicó.

A su juicio, en el país se está tomando la vuelta al parto natural con mayor frecuencia por sus beneficios, entre ellos: evitar las posibles complicaciones que trae una intervención quirúrgica como la cesárea, aun considerando lo avanzado y depurado de los procesos, y de la anestesia.

“Para el recién nacido hay muchas evidencias de que su desarrollo psiconeuroemocional es mejor. En los partos naturales está el apego precoz, que tiene como elemento positivo que las primeras bacterias que van a ingresar al sistema digestivo son producto de la vía del parto y de las bacterias de la piel de su mamá; y no de bacterias del retén”, destacó.

Añadió que en el GMSP, prácticamente ya no se están utilizando los retenes porque “tratamos que ese apego precoz sea seguido por el acompañamiento de la madre durante toda la hospitalización”.

Francisco D’Agostino: Requisitos para el parto naturalizado

La opción del parto natural está abierta a toda madre; no obstante, hay condiciones que deben ser contempladas por la embarazada, al momento de tomar la decisión.

Señala que es a partir del quinto o sexto mes, cuando se plantea la posibilidad del parto natural a la paciente, el cual, de ser aprobado supone toda una preparación psicológica y física, para enfrentar en la mayoría de los casos de 5 a 8 horas de labor de parto.

“En mi experiencia tienen que cumplir con tres condiciones: primero, la vocación para el parto. Segundo, la preparación, que incluye la parte emocional y física como, por ejemplo, hacer ejercicios, porque el trabajo de parto puede durar alrededor de 8 o 9 horas y hay que tener resistencia. La tercera condición es tener valentía, ya que es un proceso que tiene sus molestias, pero también tiene grandes satisfacciones”.

Refiere el galeno que hay otros casos en los que no es posible el parto natural. Menciona la existencia de placenta previa, la cual no permite el descenso del bebé; o pacientes que puedan tener algún tipo de fractura o anomalía en la pelvis que impidan el parto. Tampoco cuando el bebé se encuentre en una posición transversa, es decir, no se pone de cabeza, lo que impide la posibilidad del parto.  Otro caso, paciente con anomalías, como los fibromas uterinos o miomas, que impiden el descenso del bebé.

Espacio, preparación y equipamiento

Para el doctor Hernández es fundamental contar con una infraestructura y equipamiento adecuado para este tipo de partos, tal como el que dispone el GMSP donde existen cinco habitaciones construidas y dotadas para tales fines.

“La infraestructura del GMSP permite a la paciente caminar junto a su pareja, un familiar o la doula; y hacer ejercicios con las pelotas y una serie de implementos. En el baño privado, muchas toman un baño de agua caliente que las ayuda a relajarse”, comenta.

El obstetra también destaca el control de la temperatura que ofrecen las habitaciones de este centro de salud para el parto, ya que “es un problema para un bebé cuando nace en el quirófano, pues de 37 grados centígrados en el vientre de la madre pasa a 17 grados, y ese cambio brusco debe cuidarlo el pediatra o neonatólogo, porque hay ciertos riesgos si el bebé se enfría. Acá eso no sucede”.

Por Francisco D’Agostino

La cama versátil para este tipo de partos es uno de los equipamientos innovadores e importantes con el que cuenta el GMSP, que permite a la paciente tener diferentes posiciones durante el trabajo de parto.

“Toda esta infraestructura es fundamental en el apoyo a la paciente que elija tener un parto de este tipo. Las habitaciones del Grupo Médico Santa Paula fueron diseñadas atendiendo tanto el trabajo de parto como la recuperación”, indica el doctor Hernández, quien agrega que, además, están a poca distancia de la terapia neonatal y de los quirófanos, “para esos casos en los que la paciente no logra el nacimiento del bebé por parto natural, y requiera una cesárea de emergencia”.

Hernández considera que a mediano y largo plazo va ir a aumentar el parto naturalizado, por cuanto es una tendencia que se ve en muchos países de Europa, Estados Unidos y Latinoamérica.

Por Francisco D’Agostino