Vodafone España presentó los resultados financieros y operativos correspondientes al cierre de su ejercicio fiscal 2026, el segundo periodo completo desde que la firma de inversión Zegona asumió el control de la operadora. Los estados contables confirman un punto de inflexión en la trayectoria de la filial de telecomunicaciones, destacando el retorno al crecimiento de la facturación trimestral —un hito que la compañía no registraba desde el año 2022—, un incremento en los márgenes de rentabilidad y una reducción de su endeudamiento neto.
El plan de reestructuración corporativa implementado por la dirección se estructuró sobre tres ejes operativos: agilización de la estructura organizacional, rediseño de la estrategia comercial y disciplina en la asignación de capital.
Aceleración de la rentabilidad y flujo de caja
Los indicadores de rendimiento financiero reflejan el impacto de las medidas de eficiencia de costes y una política de inversión en capital (Capex) más selectiva:
EBITDAaL Anual: El beneficio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones después de arrendamientos se situó en 1,341 millones de euros, elevando el margen operativo sobre los ingresos al 37% (tres puntos porcentuales por encima del ejercicio anterior).
Desempeño Trimestral: Durante el cuarto trimestre, el EBITDAaL alcanzó los 363 millones de euros con un margen del 40%, superando los 312 millones y el 35% de margen del mismo periodo del año fiscal previo.
Generación de Caja: El flujo de caja operativo (EBITDAaL menos Capex) creció un 22% interanual en el acumulado del año, consolidando 763 millones de euros. En el cuarto trimestre, este indicador aumentó un 31% hasta alcanzar los 176 millones de euros.
Estabilización de ingresos y estrategia comercial
En el cómputo anual, los ingresos consolidados de Vodafone España totalizaron 3,628 millones de euros, manteniéndose estables (0% interanual) respecto al año fiscal 2025. Sin embargo, la tendencia cambió en la última mitad del año: la facturación creció un 1.5% en el segundo semestre y aceleró hasta un 2.0% en el cuarto trimestre.
Este avance se sustentó en una reconfiguración de la oferta comercial y de los canales de distribución. La operadora enfocó sus esfuerzos en la captación de clientes de servicios convergentes (fijo-móvil), utilizando la renovación de terminales como herramienta de fidelización. Asimismo, se expandió la cartera de la marca de bajo coste Lowi mediante la inclusión de paquetes de televisión digital y venta de dispositivos portátiles, respaldada por nuevas campañas de posicionamiento de marca.
Estructura de capital, desapalancamiento y fibra
El ejercicio fiscal estuvo marcado por una modificación en la gestión de los activos de infraestructura y la deuda financiera de la sociedad:
| Indicador Financiero / Operativo | Balance a Marzo 2025 | Balance a Marzo 2026 | Variación / Impacto |
| Deuda Financiera Neta | 3,713 millones de € | 3,214 millones de € | Reducción del 13% |
| Ratio de Apalancamiento | 2.9 veces EBITDAaL | 2.4 veces EBITDAaL | Balance saneado bajo la media sectorial |
| Ingresos por desinversión (FibreCos) | — | 1,800 millones de € | 1,600 M€ a accionistas / 200 M€ a deuda |
La creación de las dos nuevas sociedades compartidas de infraestructura de fibra (FibreCos) —desarrolladas en alianza con MasOrange y GIC en un caso, y con Telefónica y AXA IM Alts en el otro— aportaron los 1,800 millones de euros detallados en la tabla. Además de los efectos en el balance, la puesta en marcha de estas empresas conjuntas permite a Vodafone España asegurar cobertura de redes fijas de alta velocidad en el 100% del territorio nacional. De forma paralela, la operación financiera conllevó una reducción del 69% en el volumen de acciones en circulación de Zegona, cuya dirección prevé anunciar una nueva política de retribución al accionista durante el próximo trimestre.






