Nestlé Venezuela y la Facultad de Agronomía de la Universidad del Zulia (LUZ) concretaron un acuerdo de cooperación técnica diseñado para implementar prácticas agrícolas sustentables en el estado Zulia. El proyecto prioriza la eficiencia productiva en los rubros de cacao y ganadería lechera mediante la investigación aplicada, la capacitación técnica y el monitoreo ambiental.
Ejes de ejecución del convenio
El plan de trabajo conjunto contempla acciones operativas y académicas divididas en tres áreas estratégicas:
Finca Piloto de Ganadería Regenerativa: Establecimiento de una unidad de producción e investigación en el municipio Rosario de Perijá (Machiques). El espacio sirve para la medición de indicadores ambientales y la validación de técnicas de manejo responsable de suelos y ganado.
Fortalecimiento Tecnológico e Infraestructura: Nestlé financió la recuperación de equipamiento técnico y la dotación de insumos para los laboratorios de la Facultad de Agronomía de LUZ, beneficiando a cerca de 400 estudiantes en su fase inicial para la realización de análisis de diagnóstico agrícola.
Capacitación y Formación Universitaria: Impartición de programas formativos para estudiantes de pregrado orientados al reemplazo generacional técnico y a la transferencia de conocimientos directos hacia los productores locales.
- Declaraciones directivas
- María Cocho, presidenta ejecutiva de Nestlé Venezuela, señaló que la alianza permite vincular la investigación académica con el sector productivo para incrementar la rentabilidad, la sostenibilidad y la productividad de los agricultores y ganaderos de la región zuliana.
Asimismo, esta alianza institucional refuerza la estrategia global de la multinacional de lograr emisiones netas cero para el año 2050, promoviendo la restauración de la biodiversidad, la mejora en la salud del suelo y el uso eficiente de las cuencas hidrográficas en sus cadenas de suministro. Con la consolidación de este modelo en el estado Zulia, ambas entidades buscan establecer un precedente replicable en otras zonas agrícolas del país, demostrando que la integración entre la academia y el sector industrial es clave para garantizar la seguridad alimentaria y la competitividad técnica del agro venezolano a largo plazo.






